Mudar de vida, domesticar un horno

PanII
A veces los desafíos surgen de sitios insospechados. Nos hemos mudado de casa recientemente (éste es un desafío que conocemos muy bien), y nuestro nuevo hogar tiene un horno que me está haciendo la vida panarra bastante complicada. Mientras decido en llamar o no a los dueños para informarles del asunto, os dejo aquí el primer pan decente que he logrado hornear. No tiene nada especial en su composición, pero no sabéis la alegría que me ha dado verlo salir del tozudo horno tan hermoso y lozano.

Pues sí, acabamos de “mudar de vida” (expresión que tomo prestada de una canción del grupo portugués Madredeus). El alquiler es lo que tiene, te da mucha libertad y te permite vivir en sitios que uno no podría ni soñar con pagar (al menos servidor), pero la libertad cuesta, y la vida nómada te va arrancando energía. También uno aprende a desprenderse de cosas innecesarias. Y también he “mudado” … de horno. La casa anterior no lo tenía, y tuve que comprar un horno portátil, pequeño y bastante limitado. Más bien era un asador de pollos que un horno para hacer pan. No se podía encender sólo la resistencia de abajo (algo que he echado mucho de menos), los panes grandes se quemaban porque tocaban la resistencia de arriba, no cerraba bien y se escapaba el vapor (lo que logré arreglar tapando la puerta contra un trapo húmedo que actuaba como cortina de humedad) … en fin, que cada vez que hacía pan aquello parecía una coreografía moderna. Pero una vez domesticado (y me costó), salieron todos los panes que habéis visto hasta ahora en el blog. El pobre acabó como podéis apreciar en la siguiente foto. Le tomé tanto cariño que no he querido tirarlo. Ahora está en un trastero y os aseguro que más de una vez he estado tentado de ir a buscarlo.
Horno viejo

Éste fue el último panaco que hice en ese horno (después, con la mudanza acechante, sólo hice molletes). Con un prefermento de masa madre elaborado con 120 gr de harina blanca normal de súper a los que se añadieron posteriormente 480 gr de rimacinata de El Amasadero (altamente recomendable), 75% de hidratación, 3 horas de primera fermentación y dos de segunda. La masa llevaba también un 5% de semillas de sésamo y otro tanto de semillas de chía.

detalle

rebanada

trasluz

 

 

El horno de la casa actual, en comparación, es enorme. Bueno, tiene el tamaño normal de los hornos que instalan en cualquier casa, pero a mí me parece descomunal. Y el panel de mandos me parece el de la nave Enterprise: calor sólo arriba, sólo abajo, con turbo, sin él … La caña.

Horno nuevo

Le caben chapones de acero, no tengo que recortar los papeles de hornear, ni hacer varias tandas de panecillos. Pero … NO LE FUNCIONA EL TERMOSTATO. Al menos ésa es la conclusión a la que he llegado después de miles de intentos. Con la resistencia sólo abajo no supera los 150ºC, lo cual es insuficiente para hacer pan, pero si le conecto las dos, entonces no controla la temperatura y supera los 320ºC. Da igual en qué posición pongas el mando. Realmente no sé hasta dónde llega, porque ésa es la máxima temperatura que mide mi termómetro. Eso sí, las pizzas que hago últimamente han ganado muchos enteros. Pero no es plan … Así que aquí me tenéis más pendiente del termómetro que del pan. Espero a que el horno llegue a 270ºC, le pongo la resistencia sólo abajo, abro el horno, meto el pan, añado agua una bandeja que he puesto en la parte inferior y al estar sólo con calor abajo el solito va bajando. La cocción termina con unos 200ºC. Y aún tendré que mejorar la cosa.

El pan que encabeza la entrada, como digo, ha sido mi primer pan decente. Un panaco de casi un kilo con la tercera parte de harina recia integral de El Amasadero y el resto harina panadera y masa madre. La hidratación rondaría el 70-75% (¡andaba más preocupado de apuntar los registros de temperatura que el agua que añadí!).

Pan I

Detalle

Miga1

Espero darle pronto caña al horno, en vez de él a mí, y traeros otros panes.

8 pensamientos en “Mudar de vida, domesticar un horno

  1. Toda una aventura el cambio de horno. Mi caso fué más agradable y se dejo domesticar, pero cogerle bien el punto y poderle llevar a donde quieres ha costado muchas semanas.

  2. Lo que está claro es que tienes un horno pizzero perfecto… así que aprovecha… Y prueba con cocotte, te puede sorprender el resultado al mejorar la conservación del calor una vez quitas la resistencia de arriba y mantener la curva de temperatura de manera más sostenida.
    ¡Alegría saber de vosotros, de nuevo!

  3. Toda una odisea enfrenarse a un horno desconocido! Aún así en tu “batalla” habéis ganado tu pan y tu……. y es que el que tiene arte haciendo pan no hay obstáculo no horno o termostato que se le resista. Un saludo.

  4. Acabo de encontrar esta pagina al azar y veo esa pan tan rica con esa vista.
    somos albaicineros
    QueNoFalteElPan

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s