Cebada al cubo

panes 1809

Algunos compañeros en el trabajo hacen su propia cerveza, y muy rica tengo que decir. Un día les propuse que me dieran el cereal residual que les queda tras la maceración de la malta, el bagazo, pues había leído que es un añadido interesante en el pan. Lo probé en masas hidratadas con cerveza negra, obteniendo panes con un sabor tremendo al incorporar esas dos fuentes de cebada. Más tarde, para rizar el rizo, decidí añadir también harina de cebada negra. Ya tenía tres aportes de cebada (cebada “al cubo”), y produjeron unas piezas de sabor complejo y disfrutón a las que daba lástima añadir unte o alimento alguno. Hay panes que por derecho se pueden comer solos, y éstos sin duda pertenecen a ese club.

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