Toma castañas

parResulta halagador, a la par que inquietante, observar la fe que mis amigos tienen en mis panes. Me regalaron en el trabajo una bolsa de castañas de las Alpujarras para que “inventara un pan con ellas”. Ahí es nada. Toma castañas. Después de darle varias vueltas y pedir consejo a mis amigas superpanifragilísticas, me acordé de unos bollos suizos que hice hace ya casi dos años a partir de otro regalo castañil, en aquel caso en forma de crema dulce de castañas, y que nunca llegué a publicar. Antes que acabe el otoño, os dejo aquí el resultado, que de original tiene poco, pero que ilustra muy bien lo que puede producir una cadena de regalos propios y ajenos, o un Tiempo de los regalos, que diría Patrick Leigh Fermor. Sigue leyendo