Bagels

Es difícil encontrar panes tan sencillos de elaborar, y tan riquísimos. Si existiera un coeficiente, al estilo de la manida relación calidad/precio, que vinculara la facilidad de preparación de un pan con la satisfacción producida, los bagels se encontrarían indudablemente entre los puestos más destacados. Para mí están en primer lugar. Los bagels, junto con los baos, fueron los primeros panes que aprendí a hacer, y forman parte entrañable de nuestra vida familiar desde hace mucho tiempo. Este blog lleva ya cinco años andando, y he pensado que homenajear al bagel es una buena forma de celebrarlo. Para elaborar esta entrada he contrastado varias recetas y procedimientos, e indagado sobre la importancia de cada proceso e ingrediente, que discuto a la luz de mis resultados y de algunas horas de lectura. Sigue leyendo

Xeixa y belleza

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De nuevo Jordi Mercade y servidor le hemos sacado jugo a una harina difícil, extraordinaria y de un sabor espectacular: harina de xeixa menorquina, de Roca Fariners. Esta vez la entrada está en el blog Crust&Beer, donde hallaréis panes y otras elaboraciones que hablan por sí mismas, junto con una historia relatada con la maestría y la belleza típicas de la escritura de Don Jordi.

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Rugbrød y otros centenacos

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Pocos panes me gustan más que los elaborados en su totalidad con harina de centeno, cuanto más integral mejor (que a mí me gusta llamar “centenacos”). Creo que todos los que hacemos pan en casa estamos de acuerdo con estas palabras de Teba (del blog La chica de las recetas): “Un día te pones a hacer pan. Otro día descubres la masa madre. Más tarde descubres el centeno”. Yo me permito añadir: al cabo de un tiempo decides añadir granos de centeno a tus centenacos. Y ves cómo suben varios enteros.

No os voy a contar cosas que no sepáis ya sobre los panes de centeno. Ni siquiera los procedimientos que os presento son del todo originales. Pero son recetas que hago habitualmente y que producen de manera reproducible panes 100% centeno integral de miga ligera y muy equilibrados sin ayuda de levadura comercial. Además, como ya he comentado, la incorporación de granos a la masa ha añadido una dimensión extra de sabor con la que estamos entusiasmados en casa.

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Mudar de vida, domesticar un horno

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A veces los desafíos surgen de sitios insospechados. Nos hemos mudado de casa recientemente (éste es un desafío que conocemos muy bien), y nuestro nuevo hogar tiene un horno que me está haciendo la vida panarra bastante complicada. Mientras decido en llamar o no a los dueños para informarles del asunto, os dejo aquí el primer pan decente que he logrado hornear. No tiene nada especial en su composición, pero no sabéis la alegría que me ha dado verlo salir del tozudo horno tan hermoso y lozano.
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